Equipo 25.2 colabora de manera activa con diversas asociaciones de animales -Por una vida mejor, entre otras- con la finalidad de evitar que cualquier animal que haya sido abandonado o carezca de un hogar sea sacrificado. Por ello y para evitar tal trágico final, Equipo 25.2 acoge temporalmente a estos animales (máximo 45 días) y les busca activamente un hogar idóneo.

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El objetivo principal es que sea el interno -cuando haya alcanzado una verdadera reinserción social y esté disfrutando de una segunda oportunidad en la sociedad- quien ofrezca esta misma oportunidad a un animal mediante la acogida o la adopción.

De esta manera, el usuario que quiera adoptar un perrito tendrá que superar una serie de entrevistas de valoración de idoneidad con los distintos profesionales que configuran el Equipo Técnico de la Asociación (Psicólogxs, Trabajadorxs Sociales, Educadorexs, Criminólogxs).

En caso de considerarse APTO para hacerse cargo del animal en cuestión, nuestra asociación ayudará económicamente a la manutención del animal y pondrá a disposición un veterinario colaborador al 50% de descuento.

El símil es precioso: personas a las que la sociedad les ha brindado una segunda oportunidad harán lo mismo con los perritos sin hogar.

No obstante y dada la dificultad que supone encontrar un hogar adecuado para el animal, Equipo 25.2 ofrece a cualquier persona que no sea socia o usuaria de nuestros servicios la posibilidad de adoptar o acoger  a alguno de nuestros animales.

Prueba del beneficio que supone que una persona que ha estado o está privada de libertad adopte un perro, ha sido científicamente acreditada por la Fundación Affinity, véase un extracto de uno de sus estudios:

“En diciembre de 2005 la Fundación Affinity firmaba un convenio de colaboración con la Dirección General de Instituciones Penitenciarias para desarrollar programas de Terapia y Educación Asistida con Animales en Centros Penitenciarios de toda España. Desde entonces, año tras año, ha ido aumentando el número de Centros Penitenciarios que se han adherido al proyecto y que albergan perros residenciales en sus centros.

Los perros normalizan las instituciones pero eso es sólo algo más que los animales pueden hacer por la sociedad. Para las personas, el animal de compañía es importante para su desarrollo emocional ya que facilita la adquisición de confianza y autoestima, sentido de la responsabilidad y competencia, sentimientos de empatía hacía otros, autonomía y, concretamente, ayuda a avanzar a los internos a encontrar actitudes más flexibles y sanas. También puede tener un efecto inhibidor ante problemas mentales. En reclusos se ha observado que quienes gozan de la compañía de animales son más cooperativos y menos violentos.

En las TEAAC en prisiones, los animales son la herramienta terapéutica que los profesionales del centro emplean para tratar problemas o conductas concretas tales como: problemas de autoestima, auto-concepto, comunicación, desarrollo de valores, para fomentar un estilo de vida positivo para motivar una relación con otros seres vivos adecuada, etc.

En definitiva, los beneficios evaluados en los programas son:

A nivel tratamental: mejora de la autoestima, desarrollo de habilidades sociales, control de la agresividad, consecución de hábitos de vida saludable, mejora del estado de ánimo en internos de prevención de suicidio, mejores perspectivas de futuro.

A nivel penitenciario: mejora de las relaciones entre internos y profesionales, mayor motivación para participar en las actividades que oferta el Centro, consecución de beneficios penitenciarios por buena conducta, mejora en la adaptación por parte de los internos participantes a la normativa del Centro.

A nivel personal: mejora por parte de los internos en sus relaciones sociofamilares, mejor respuesta ante el estrés y disminución de la ansiedad, mayor de responsabilidades.

No hay que olvidar que las personas en centros penitenciarios son continuamente juzgadas por su pasado y esto, en ocasiones, pesa casi tanto como las condenas. Los animales no juzgan ni recuerdan cual es nuestro historial, nos aceptan tal y como somos todos en cada uno de los momentos en que estamos con ellos”.

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