Nuestro Equipo Técnico se encarga de acompañar al usuario durante todo el proceso penitenciario, que comprende el itinerario de inserción social del interno al completo (ingreso en prisión, salidas terapéuticas, permisos, permisos de autogobierno, permisos extraordinarios, acceso al tercer grado, libertad condicional…) y abarca a todos los agentes involucrados en el éxito del mismo (persona, familia, prisión y el conjunto de la sociedad).

Distinguimos tres fases en función del ámbito de actuación de nuestro Equipo:

Primera: Preparar al usuario para su entrada en prisión

El objetivo del Equipo durante esta fase consiste en orientar, informar y preparar al usuario para su entrada en prisión. De este modo, buscamos que la persona comprenda la situación en la que se encuentra y los motivos que le llevaron hasta ella. A partir de ahí ideamos un programa y unas metas concretas que le permitan afrontar satisfactoriamente la condena, minimizando las consecuencias del encarcelamiento y evitando así futuras recaídas.

Segunda: Estancia del usuario en prisión

En esta etapa el Equipo actúa en aras de asegurar la efectiva reeducación y reinserción social en dos ámbitos diferenciados:

1. El usuario es asistido jurídicamente por nuestros abogados especializados en la materia para garantizar el pleno goce y disfrute de sus derechos. Nuestra intención es conseguir que el interno no dependa única y exclusivamente de la visión de los profesionales del Centro Penitenciario, sino que además cuente con la de nuestros profesionales, de manera que al entrar en controversia un derecho del interno -un permiso, por ejemplo- los Tribunales no sólo dispongan de los informes y pareceres del Equipo de prisión sino también con los del nuestro. Consiguiéndose así, un principio fundamental que rige en todas las ramas de nuestro Ordenamiento Jurídico; el principio de oportunidad o de igualdad de armas.
De esta manera, nuestro Equipo trata de impedir la vulneración de los derechos que le corresponden a la persona interna, tales como:

-Derecho al tratamiento penitenciario y a las medidas que se le programen con el fin de asegurar el éxito del mismo.

-Derecho a las relaciones con el exterior previstas en la legislación. Éstas podrán adoptar la forma de comunicaciones orales, escritas, telefónicas o por videoconferencia, de carácter personal, íntimo, familiar o de convivencia.

-Derecho a un trabajo remunerado, dentro de las posibilidades de la Administración penitenciaria.

-Derecho a acceder y disfrutar de las prestaciones públicas que pudieran corresponderles, incluida la prestación por desempleo derivada de las cotizaciones por trabajo penitenciario.

-Derecho a los beneficios penitenciarios previstos en la legislación. Entre otros, la concesión -cuando entendamos que es acreedor- de permisos de salida para que pueda poner en práctica en libertad los hábitos y/o factores positivos adquiridos en prisión.

-Derecho a participar en las actividades del centro.

-Derecho a formular peticiones y quejas frente a las autoridades penitenciarias, judiciales, Defensor del Pueblo y Ministerio Fiscal, así como a dirigirse a las autoridades competentes y a utilizar los medios de defensa de sus derechos e intereses legítimos.

-Derecho a recibir información personal y actualizada de su situación procesal y penitenciaria.

2. Igualmente, nuestro Equipo diseña para cada usuario, de manera individualizada, un tratamiento personalizado dirigido a alcanzar la efectiva promoción del interno y su crecimiento personal.
Con ello, tratamos de mejorar aquellas capacidades y habilidades socio-laborales, socio culturales y socio-psicológicas y, por otra parte, superar aquellos factores conductuales o de exclusión que motivaron las conductas criminales de la persona condenada.

Además, cada uno de los profesionales que integran nuestro Equipo establece con cada usuario un régimen mínimo de visitas al mes con el fin de garantizar el seguimiento y la efectividad de dicho tratamiento.

 

Tercera: Preparar al interno para su salida de prisión

Aunque la preparación del interno para su salida de prisión comienza el primer día de su ingreso, en esta fase desarrollamos la estrategia específica que le permita alcanzar una exitosa reinserción en la sociedad

Para ello nos coordinamos con diferentes entidades que nos permiten ofrecer una amplia gama de proyectos y actividades.

Concretamente, durante este período acompañamos al usuario en la búsqueda de empleo, aconsejándole y dotándole de los recursos y habilidades necesarias para poder afrontar positivamente este proceso.

Trabajamos por consolidar y poner en práctica los factores positivos de adaptación que han adquirido en el Centro Penitenciario.

Nos encargamos de que no afloren nuevos factores de riesgo que puedan dar lugar a la involución tratamental (por ejemplo: no recaer en los tóxicos, no distanciarse de la familia).

Concienciarlo de la necesidad de restituir el daño provocado con activismo por su parte en beneficio de la sociedad, entre otros: pasear perritos que estén en protectoras y perreras.

 

 

 

 

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